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Martes 21 de Diciembre de 2021

El Dr. Ricardo Mencía Barrio se incorpora al servicio de Traumatología de San Juan de Dios

El doctor, que le prestará especial dedicación a la patología de cadera, viene a reforzar un equipo multidisciplinar que cubre las diferentes patologías que abarca la especialidad: pie y tobillo (Jaime A. Sánchez Lázaro), ortopedia infantil (Luis Teodoro Gervás Alcalaya) y artroscopia de rodilla y hombro (Luis Enrique Gamazo Caballero).
El Dr. Ricardo Mencía Barrio se incorpora al servicio de Traumatología de San Juan de Dios

El doctor Ricardo Mencía Barrio, especialista en Traumatología, pasa a formar parte del cuadro médico del Hospital San Juan de Dios de León, en el que ya lleva trabajando desde agosto de 2019, a tiempo completo con el objetivo de prestarle especial dedicación a la patología de cadera. De este modo, el centro cuenta con un equipo multidisciplinar -formado a mayores por Jaime A. Sánchez Lázaro, Luis Teodoro Gervás Alcalaya y Luis Enrique Gamazo Caballero- que cubre las diferentes patologías que abarca la especialidad.

Tras más de dos años compatibilizando la actividad pública y privada, el doctor Mencía Barrio, que viene del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Complejo Asistencial Universitario de León (CAULE), ha decidido dedicarse a su profesión en exclusiva en el Hospital San Juan de Dios de León después de comprobar el “magnífico nivel” de sus profesionales e  instalaciones: “Vengo a aportar mi trabajo, fundamentalmente en el área de la cirugía de la cadera, por la excelente calidad  que aquí se presta a los pacientes sin listas de espera para cirugías y pruebas diagnósticas”.

El riesgo de fractura de cadera aumenta con la edad. En este sentido, León –con un 27,4% de mayores de 65 años- es una provincia cada vez más envejecida. “En nuestra área sanitaria se producen unas 700 fracturas de cadera anualmente. Son pacientes cada vez más mayores, pluripatológicos y polimedicados, y muchos de ellos con situaciones sociofamiliares complicadas”, explica el doctor Mencía Barrio sobre una patología que se revela más frecuente conforme la esperanza de vida crece. “Tiene una tasa de mortalidad intrahospitalaria del cinco por ciento y provoca secuelas funcionales graves e invalidantes en un alto porcentaje”, señala sobre la segunda patología quirúrgica que más recursos consume.

En nuestra área se producen unas 700 fracturas de cadera anualmente. Son pacientes cada vez más mayores, pluripatológicos y polimedicados, y muchos de ellos con situaciones sociofamiliares complicadas

La osteoporosis está detrás de la mayoría de fracturas de cadera. “La prevención es clave en la población en general y, sobre todo, en las mujeres llegada la menopausia. La alimentación sana con aporte de vitamina D, el ejercicio físico moderado, la evitación de barreras físicas y los tratamientos médicos actuales con antirreabsortivos y osteoformadores son el arsenal del que disponemos”, según pone de manifiesto.

Una app para monitorizar al paciente

El Hospital San Juan de Dios de León, que forma parte del grupo de investigación IdiHealth (innovación, diseño e impacto en salud) de la Fundación San Juan de Dios que coordina Elena García, está trabajando en el desarrollo de una aplicación que permitirá monitorizar al paciente con fractura de cadera una vez dado de alta. Se trata de una nueva herramienta digital que analizará una serie de variables objetivas en el tiempo –también relacionadas con la fragilidad- con el propósito de reducir las tasas de reingresos, complicaciones quirúrgicas y la mortalidad asociada a la cirugía.

Los reingresos debidos a complicaciones quirúrgicas cada vez son menores en parte debido a que el Hospital San Juan de Dios dispone de sistemas de osteosíntesis (clavos) y prótesis con una puntuación 10A+ en la clasificación ODEP de material implantable

“Los reingresos debidos a complicaciones quirúrgicas cada vez son menores en parte debido a que el Hospital San Juan de Dios dispone de sistemas de osteosíntesis (clavos) y prótesis con una puntuación 10A+ en la clasificación ODEP de material implantable, es decir, de los más seguros y con mejores resultados en metaanálisis publicados”, indica el especialista sin olvidar que, “gracias al equipo de Geriatría de San Juan de Dios y de otros profesionales (anestesiólogos, cardiólogos…), las complicaciones médicas han disminuido por ese enfoque multidisciplinar”. Y todo ello sin dejar pasar por alto la labor de los rehabilitadores, fisioterapeutas, asistentes sociales, enfermeras y auxiliares. 

Un campo en constante avance

En los últimos años, la incorporación de avances a la Cirugía Ortopédica y Traumatología ha sido espectacular. Se trata de un campo en constante cambio, con la cirugía robótica y la impresión en 3D de prótesis abanderando las nuevas tecnologías en el quirófano. Ricardo Mencía, que es vocal de asuntos profesionales de la Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología (SECOT), menciona también el desarrollo de 'procedimientos endoscópicos en cavidades articulares y vainas tendinosas, con la consiguiente reducción del daño quirúrgico y una recuperación más rápida del paciente'.

Además, desde la biología está habiendo avances 'espectaculares' en medicina regenerativa, 'con la aplicación de factores de crecimiento del propio paciente, células madre o bioimpresión'. Un campo, en el que España es pionera: “Diariamente utilizamos la infiltración de plasma rico en plaquetas y los aspirados de médula ósea. Es un aspecto que me interesa, ya que mi tesis doctoral versó sobre la transformación de células madre de la grasa infrapatelar de la rodilla en condrocitos (células del cartílago). Queda todavía mucho que hacer, porque los andamiajes y vehículos para implantar esas células madres todavía no son los ideales, pero sin duda el camino es ese”.

Finalmente, el experto asegura que “hace falta una mayor formación de los profesionales en el tratamiento del dolor agudo”. “Se está investigando en moléculas nuevas para su tratamiento. Cada vez se hacen más cirugías mayores de forma ambulatoria y a veces el abordaje del dolor postoperatorio es insuficiente, lo que acarrea un ingreso postquirúrgico. En general, la formación pregrado y postgrado es pobre en este aspecto, no así obviamente en los especialistas que se dedican a ello como son los anestesiólogos”, según confiesa. 

 

 

 

 

 

 

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