Noticias


Martes 17 de Mayo de 2022

San Juan de Dios apela a la “comprensión, compasión y compañía” para aliviar el sufrimiento

El responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER) del Hospital hace suyo el mensaje del papa Francisco, en el marco de la Pascua del Enfermo, y ahonda en la necesidad de estar al lado de los que sufren en un camino de caridad • “Quien ha sufrido necesita ser escuchado, lo mismo que necesita que quien le escuche no le juzgue, que no le guarde silencio”, reflexiona Abilio Fernández.
San Juan de Dios apela a la “comprensión, compasión y compañía” para aliviar el sufrimiento

Abilio Fernández, responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER) del Hospital San Juan de Dios de León, ha apelado este martes, en el marco de la Pascua del Enfermo, que pondrá fin el próximo 22 de mayo a una campaña desarrollada bajo el lema ‘Acompañar en el sufrimiento’, a la “comprensión, compasión y compañía” en circunstancias tan difíciles como la actuales. En este sentido, ha hecho suyo el mensaje del papa Francisco al incidir en la necesidad de estar al lado de los que sufren en un camino de caridad.

El papa Francisco recordaba con motivo de la XXX Jornada Mundial del Enfermo, el pasado 11 de febrero, que en las últimas tres décadas se ha avanzado bastante, pero, según puntualizaba, «todavía queda mucho camino por recorrer para garantizar a todas las personas enfermas, principalmente en los lugares y en las situaciones de mayor pobreza y exclusión, la atención sanitaria que necesitan, así como el acompañamiento pastoral para que puedan vivir el tiempo de la enfermedad unidos a Cristo crucificado y resucitado».

“Lo sufrido en estos dos años, con todas las variedades del sufrimiento, ha de ser narrado, ha de ser contado. Quien ha sufrido necesita ser escuchado, lo mismo que necesita que quien le escuche no le juzgue, que no le guarde silencio, sino que le manifieste comprensión de lo narrado y le conteste, que le ofrezca una palabra de aliento, que no le condene, que le acompañe en toda esa tarea que tiene por delante de aceptar lo que ha ocurrido y, en compañía, encontrar fuerzas para el camino de salida y el sentido de la vida”, ha reflexionado el responsable del SAER.

El ejercicio de acompañar

“Da la sensación de que no disponemos de las condiciones idóneas para realizar dicho acompañamiento, que el entorno y la celeridad de la vida cotidiana hacen prácticamente imposible el ejercicio de acompañar y, sin embargo, el acompañamiento es una necesidad, máxime cuando uno atraviesa momentos de intensa fragilidad vital”, ha apostillado.

El acompañamiento es una necesidad, máxime cuando uno atraviesa momentos de intensa fragilidad vital

En este sentido, según ha recordado Fernández, la Iglesia, a lo largo de su historia, desde sus inicios, ha caminado guiada por los grandes iconos del acompañamiento: el Buen Pastor, el Buen Samaritano, Emaús… “Se ha hecho presente junto al sufriente y ha ofrecido herramientas y recursos para que la enfermedad sea dignamente acompañada y se pueda vivir sanamente”, ha señalado.

“Hay palabras que en estos tiempos están al alza: pandemia, salud, sufrimiento, soledad, suicidio... Todos han intentado acompañar, pero lo que no queda tan claro es si hemos acertado o se ha quedado en buenas intenciones para justificar nuestros miedos y el sufrimiento que nos ha generado, pues de lo que se habla es de la soledad que ha provocado y lo duro que ha sido todo lo sufrido”, ha concluido firmemente convencido de que todas las personas necesitamos cuidar y ser cuidadas.

 

Compartir esta noticia
Compartir en facebook      Compartir en twitter